lunes, 1 de diciembre de 2014

La Llama Eterna: Relato VIII -El “Cascanueces”-

   Fuente: Sinfonía de la Mañana, RNE (Martín Llade)

   Estaba preparado desde hacía tiempo para que le despertaran en medio de la noche, y se lo llevasen a la cárcel; de hecho, tenía siempre la maleta preparada para tal circunstancia; pero lo que menos hubiera imaginado era que recibiría aquella llamada telefónica, una tarde tras la sobremesa.

¿Era él? No podía creerlo. En todo caso, se parecía tanto, que no podía menos que un impostor. Acaso algún retorcido bromista del Politburó, o alguien con ganas de tirarle de la lengua. También era cierto, que nunca había escuchado su voz proyectada por un aparato telefónico.

Le explicó que Occidente era la decadencia y el Imperialismo.

Y le explicó, tratando de que las consonantes no le trabucasen los labios: que en el programa que tenía que tocar, había un fallo.

Shostakovich, sintiendo que, en lugar de palabras, eran cuchillas de afeitar lo que le brotaba de la garganta, explicó que su música estaba prohibida en la Unión Soviética desde hacía un par de años. En ese momento, el gato de la casa se restregó ronroneante contra las piernas del compositor.

El gato comenzó a juguetear con los cordones de sus zapatos. Levantó los pies lo máximo que pudo, pero el felino daba pequeños saltos lanzando zarpazos al aire. Tuvo que reprimirse mucho para no apartarlo de un puntapié.

Tras despedirse, Shostakovich, colgó el teléfono suavemente por temor a que un golpe fuerte en el auricular, pudiera constituir, siquiera de forma inconsciente un delito. Luego, llevó el gato a la cocina, y le puso un platillo de leche.

El concierto en el Madison Square Garden fue un gran éxito. Dimitri Shostakovich tocó al piano el Squerzo de su sinfonía número cinco, ante treinta mil espectadores. La salva de aplausos que le dedicaron fue, sin duda alguna, la más atronadora que le dispensara jamás público alguno. Pero él apenas la escuchó. 

Todavía resonaba resonaba en sus oídos como una letanía trituradora la risa seca y cascada del Camarada Stalin.

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